Todas las cotizaciones de los autónomos desde el próximo Enero.

La cuota mínima mensual sube cinco euros en 2019 hasta 283 euros al mes, a cambio de varias mejoras de prestaciones.

  • Las bases mínimas de cotización de los autónomos subirán un 1,25% en 2019, hasta los 944,40 euros al mes.
  • Subirá el tipo mínimo de cotización general del 29,80% a un tipo obligatorio del 30% en 2019.
  • La cuota mensual mínima que pagaban la mayoría de los autónomos aumentará cinco euros desde el 1 de enero hasta 283 euros al mes (64 euros más al año).

Por primera vez la base mínima de cotización del autónomo será inferior a la del asalariado del Régimen General (fijada en 1.050 euros al mes). Aprobarán una nueva infracción laboral, sancionada con entre 3.126 y 10.000 euros para el empresario que dé de baja a un empleado y lo mantenga como falso autónomo.

Autónomos de 47 años y más

Sólo los autónomos que el 1 de enero de 2019 tengan menos de 47 años podrán elegir libremente su base de cotización entre la base mínima (944,40 euros) y la máxima (4.070 euros).

48 o más años

La base de cotización de los autónomos que a 1 de enero de 2019 tengan cumplidos 48 o más años estará comprendida entre los 1.018,50 y 2.077,80 euros mensuales en líneas generales, con una excepción, que se trate del cónyuge sobreviviente del titular del negocio, que como consecuencia del fallecimiento de este, haya tenido que ponerse al frente del mismo y darse de alta en este régimen especial con 45 o más años de edad.

Tarifa plana

La tarifa plana durante los 12 primeros meses de actividad de los nuevos autónomos o aquellos que no hayan estado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en los últimos 24 meses y vuelvan a darse de alta, pasará de 50 a 60 euros.

Pluriactividad

Aquellas personas que coticen de forma simultánea en el Régimen General de trabajadores asalariados y autónomos tendrán derecho al reintegro del 50%  del exceso, en que sus cotizaciones por contingencias comunes superen la cuantía que se establezca por la Ley de Presupuestos Generales del Estado, para cada ejercicio.

  • Tope del 50 por ciento de las cuotas ingresadas en este régimen especial en razón de su cotización por las contingencias comunes.

 

 

Si no depositas las cuentas anuales en el Registro Mercantil tendrás 6 consecuencias.

Las cuentas anuales son el conjunto de estados contables que una vez al año debe presentar cualquier empresa inscrita en el Registro Mercantil.

 

Todas las sociedades están obligadas a entregar:

  • El balance,
  • La cuenta de pérdidas y ganancias,
  • La memoria.

Además, las grandes empresas deben añadir:

  • El estado de cambios en el patrimonio neto y
  • El estado de flujos de efectivo.

 

Entre las consecuencias de no presentar las cuentas anuales destacan las 6 siguientes:

  1. Cierre de hoja registral. Si transcurre un año desde la fecha de cierre del ejercicio sin que se hayan depositado las cuentas, el Registro Mercantil no inscribirá ningún otro documento que se presente con posterioridad, excepto el cese o dimisión de administradores, gerentes, directores generales o liquidadores, la revocación o renuncia de poderes, la disolución de la sociedad y el nombramiento de liquidadores, o los asientos ordenados por la autoridad jurídica o administrativa.

 

  1. Responsabilidades para los administradores de la empresa. Tanto la propia empresa como sus socios y acreedores podrían reclamar a los administradores los daños y perjuicios causados por no depositar las cuentas anuales en el Registro Mercantil.

 

  1. Motivo para calificar un concurso de acreedores como culpable.

 

  1. Impacto negativo en los informes comerciales, lo que puede repercutir en la pérdida de nuevos clientes o contratos.

 

  1. Mayores dificultades para acceder a financiación bancaria y lograr la cobertura del seguro de crédito.

 

  1. Posible sanción por parte del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas con multas que pueden ir de 1.200 a 60.000 euros. Si la sociedad tiene un volumen de facturación anual superior a 6 millones de euros, la multa puede llegar a ser hasta de 300.000 euros.

La importancia de realizar el cierre contable tan pronto como sea posible

Una contabilidad fiel y actualizada permite reflejar una visión objetiva de la realidad económico-financiera de la empresa. Por ello, es vital cerrar el año contable correctamente a la mayor brevedad posible.
Una vez pasado el 31 de diciembre, dedicar tiempo, pensamientos y esfuerzos al año anterior resta energías y capacidad para afrontar lo que viene. En los casos en los que existe este retraso, el primer mes del año siguiente se dedica a hacer lo justo para presentar los impuestos trimestrales (básicamente IVA e IRPF) y las declaraciones informativas.

Como consecuencia, quedan pendientes saldos bancarios sin conciliar, saldos deudores o acreedores que inflan el balance sin saber si son correctos o no… en definitiva, una imagen de la empresa que puede no corresponderse en nada a la de la realidad. En algunos casos, puede que el cierre contable definitivo se demore incluso hasta el mes de julio, periodo en el cual se exige presentar las cuentas anuales.

Un cierre contable, analizado, trabajado y presentable ante terceros, debe ser el punto final a un ejercicio pasado y el inicio de la toma de decisiones futuras, ya que si los empresarios, directivos, comerciales, etc. que aún están preocupándose del cierre contable del ejercicio pasado, no tienen puestos los cinco sentidos en el negocio presente y el futuro.

Llegados a este punto en el que hemos dejado clara la importancia de realizar el cierre contable en el momento preciso, pasaremos a detallar las herramientas que necesita el contable para llevar este cometido a buen fin.

  • Documentación sobre los hechos contables ocurridos: es útil apremiar desde ya a los proveedores y acreedores sobre la necesidad de disponer de las facturas de diciembre en los primeros días de enero. De las que no se disponga para el día fijado para el cierre se puede registrar una provisión.
  • Idea clara del objetivo. Aunque es una parte subjetiva, existen diversos criterios contables para registrar un mismo hecho, por lo que tener claros los conceptos que deseamos reflejar es fundamental.
  • Conocer con anticipación el objetivo de resultado y fondo de maniobra: permitirá estudiar las alternativas contables previstas por el PGC -y aceptadas fiscalmente- para lograr lo planteado sin incorrecciones ni riesgos.
  • Software adecuado: disponer de herramientas que permitan la importación de asientos, facturas, extractos bancarios, etcétera, permite que el contable deba dedicar menos tiempo a tareas mecánicas y repetitivas y más a la supervisión, control y análisis de la información contable.

 

Finalmente, la figura del asesor fiscal es conveniente, siendo importante tener una reunión con él antes de finalizar el ejercicio para plantearle los objetivos de cierre de la dirección y que colabore en la búsqueda de alternativas contables y fiscales que permitan dar con las alternativas más adecuadas para lograrlos.